
Ohio. La muerte de cinco personas en el río Scioto, ocurrida la semana pasada cerca de Powell, al norte de Columbus, continúa generando conmoción y sirve como un recordatorio de los peligros que pueden representar los ríos durante la temporada de verano en Estados Unidos.
El Scioto River es uno de los principales afluentes del estado de Ohio y un destino muy frecuentado por residentes y visitantes para pescar, navegar en kayak, practicar paddleboard y disfrutar de actividades al aire libre. Sin embargo, las autoridades advierten que, pese a la apariencia tranquila de algunos sectores, el río presenta corrientes impredecibles, cambios bruscos de profundidad y remolinos que pueden poner en riesgo incluso a personas con experiencia en el agua.
¿Qué ocurrió?
De acuerdo con la investigación de las autoridades, un grupo de familiares y amigos se encontraba pasando el día junto al río cuando uno de los integrantes ingresó al agua y comenzó a tener dificultades para mantenerse a flote.
Cuatro personas entraron al río en un intento desesperado por rescatarlo. En pocos minutos, todos fueron arrastrados por la corriente y desaparecieron bajo el agua.
Los equipos de emergencia recuperaron posteriormente los cuerpos de las cinco víctimas.
Las personas fallecidas fueron identificadas como:
- Marina Suyapa Regalado Miranda, de 29 años.
- José Mario Pineda Díaz, de 33 años.
- Carmen Idalia Ferrera Lara, de 30 años.
- Miguel Ángel Guerra Ruiz, de 34 años.
- Jonathan Gabriel Vargas, de 18 años.
Las autoridades informaron que los cuatro adultos eran ciudadanos hondureños que residían en el área de Columbus. Dos niños que acompañaban al grupo sobrevivieron. Uno de ellos logró llegar hasta una carretera cercana para pedir ayuda, permitiendo la rápida movilización de los equipos de rescate.
Una imagen que quedó para la historia
Entre los registros más impactantes de la tragedia se encuentra una fotografía captada por el pastor Gary R. Glover, quien pasaba por el lugar y tomó una imagen del grupo pocos minutos antes del accidente. Con el paso de las horas, esa fotografía se convirtió en una de las últimas imágenes conocidas de las víctimas con vida.
El llamado de las autoridades
Aunque el accidente ocurrió hace varios días, los organismos de emergencia de Ohio continúan utilizando este caso para recordar a la población que el riesgo en ríos y lagos aumenta durante el verano, cuando miles de personas buscan refrescarse o practicar actividades recreativas.
Las autoridades recomiendan:
- Evitar ingresar a ríos cuya profundidad o corriente se desconozca.
- No nadar en zonas donde no haya vigilancia.
- Utilizar chaleco salvavidas al navegar, pescar o realizar actividades acuáticas.
- Supervisar permanentemente a los niños cuando estén cerca del agua.
- Si una persona está siendo arrastrada por la corriente, no ingresar al agua para rescatarla sin equipo especializado. En su lugar, se debe lanzar un objeto flotante, utilizar una cuerda o una rama larga para ayudar desde la orilla y llamar inmediatamente al 911.
Los expertos recuerdan que muchas tragedias con múltiples víctimas ocurren porque familiares o amigos intentan realizar rescates impulsados por la desesperación, sin contar con el entrenamiento o los equipos adecuados.
Con gran parte del verano aún por delante y millones de personas visitando ríos, lagos y playas en todo el país, las autoridades insisten en que la prevención sigue siendo la herramienta más efectiva para evitar que una jornada de recreación termine en tragedia.
Foto: Pastor Gary R. Glover.