
Venezuela vive horas dramáticas tras ser sacudida por dos poderosos terremotos que dejaron destrucción, víctimas y una masiva operación de rescate en varias regiones del país.
De acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), un primer sismo de magnitud 7.2 se registró en la región centro-norte de Venezuela y apenas segundos después fue seguido por un segundo terremoto de magnitud 7.5, considerado el evento principal. Los movimientos telúricos tuvieron su epicentro en las cercanías de Morón y Yumare, afectando severamente estados como Carabobo, La Guaira, Miranda, Aragua y el Distrito Capital.
Las sacudidas provocaron el colapso de edificios, daños en infraestructura, interrupciones en servicios públicos y escenas de pánico en ciudades como Caracas, donde miles de personas evacuaron viviendas, oficinas y centros comerciales. Los organismos de emergencia continúan trabajando entre los escombros en busca de sobrevivientes mientras numerosas réplicas mantienen en alerta a la población.
La presidenta interina Delcy Rodríguez declaró el estado de emergencia nacional y confirmó que el número de víctimas continúa aumentando a medida que avanzan las labores de rescate. Las autoridades han advertido que el balance final podría ser significativamente mayor debido a la magnitud del desastre y a las dificultades para acceder a algunas zonas afectadas.
Trump promete ayuda rápida para Venezuela
En medio de la emergencia, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, envió un mensaje de solidaridad y anunció que su gobierno está preparado para apoyar a Venezuela en las tareas de respuesta humanitaria.
“Estados Unidos está listo, dispuesto y capacitado para ayudar”, escribió Trump, al tiempo que aseguró haber instruido a todas las agencias federales para prepararse y actuar con rapidez frente a la tragedia.
Paralelamente, funcionarios del Departamento de Estado informaron que Washington ya se encuentra coordinando asistencia con las autoridades venezolanas y preparando el envío de equipos de búsqueda y rescate, ayuda médica, suministros humanitarios y personal especializado para apoyar las labores en las zonas más afectadas.
La respuesta estadounidense se suma a las muestras de solidaridad expresadas por varios gobiernos de América Latina y Europa, que han ofrecido apoyo técnico, equipos de rescate y asistencia humanitaria para atender la emergencia.
Mientras continúan las operaciones de rescate, Venezuela enfrenta una de las crisis naturales más graves de su historia reciente, con miles de familias afectadas, infraestructura comprometida y una nación que permanece atenta a la evolución de una tragedia que aún está lejos de concluir.
